lunes, 25 de junio de 2007

Prohibido prohibir:afiches del Mayo Francés.

Las calles del Mayo Francés respiraban un aire distinto:un aire revolucionario que renovaba el ambiente.
Se veía el cambio en las paredes con afiches y pintadas llenas de poesía revolucionaria.La cultura se transformaba junto a la sociedad radicalizada buscando una nueva sociedad, una sociedad libre, igualitaria, donde las cadenas de la sociedad burguesa debían romperse...


"Y así, los muros parisinos iban desgranando aquel mensaje renovador que también aquí, bajo la losa del franquismo, comenzábamos a intuir, pero que en aquella primavera se nos revelaba cargado de sugerencias. El desafío al poder y a la autoridad establecida: Si encuentras un policía, rómpele la cara. El antiautoritarismo: Prohibido prohibir. La crítica a los métodos de enseñanza tradicionales: Profesores: nos hacéis envejecer, El educador debe ser educado. La crítica a la democracia meramente formal: Elecciones, trampa para tontos. La llamada a la democracia directa y participativa: Cuando la Asamblea Nacional se convierte en un teatro burgués, los teatros burgueses deben convertirse en asambleas nacionales. La confianza en la lucha: No pedimos nada; lo tomamos. El sano euroescepticismo: Corre camarada, el viejo mundo te pisa los talones. El regreso a la naturaleza: Bajo los adoquines, la playa. Contra el dogmatismo religioso: ¿Cómo pensar libremente a la sombra de una capilla?. La desconfianza hacia la vieja izquierda: Estalinistas, vuestros hijos están con nosotros, Los sindicatos son unas casas de putas. El inconformismo ideológico: Un pensamiento que se estanca se pudre. El espíritu utópico: Sed realistas; pedid lo imposible, Tomo mis deseos por realidades, puesto que creo en la realidad de mis deseos. El culto a la creatividad: La imaginación al poder. El espíritu crítico: Todo lo que es discutible hay que discutirlo. La libertad sexual: Haced el amor y volved a empezar."
Fragmento tomado de http://www.netcom.es/kras/KRAS18/Dos2.htm












sábado, 16 de junio de 2007

Libertad de prensa y la clase obrera

Este es un articulo muy interesante de Leon Trotsky acerca de la censura de la prensa conservadora en un gobierno nacionalista-burgués, el lió de esta cuestión es que al censurar medios en un gobierno burgués tiende necesariamente a el autoritarismo de este gobierno que una vez que se "saca de encima" a la oposición de derecha en cualquier momento va por lo mismo con la oposición de izquierda que pretende la lucha de clases y no un gobierno bonapartista.Este texto va en relación con la situación que se esta desarrollando en Venezuela con Chavez, por eso pensadores como Trotsky son denominados clásicos debido a que sus textos tienen vigencia en la actualidad.

En México se está realizando una campaña contra la prensa reaccionaria. El ataque ha sido dirigido por los líderes de la CTM 1 o, más precisamente, por el señor Lombardo Toledano 2 en persona. El objetivo es “doblegar” a la prensa reaccionaria, ya sea sometiéndola a una censura democrática o proscribiéndola del todo. Los sindicatos han sido movilizados para la guerra. Los incurables demócratas corrompidos por su experiencia con un Moscú stalinizado y dirigidos por “amigos” de la GPU 3 han alabado esta campaña, que no puede ser vista más que como un suicidio. De hecho, no es difícil prever que incluso si esta campaña triunfa y conduce a resultados prácticos que se acomoden al gusto de Lombardo Toledano, las consecuencias últimas serán principalmente soportadas por la clase obrera.

Tanto la experiencia histórica como teórica prueban que cualquier restricción de la democracia en la sociedad burguesa es, en último análisis, invariablemente dirigida contra el proletariado, así como cualquier impuesto que se impone recae sobre los hombros de la clase obrera. La democracia burguesa es útil para el proletariado sólo en cuanto le abre el camino al desarrollo de la lucha de clases. Consecuentemente, cualquier “dirigente” de la clase obrera que arma al gobierno burgués con medios especiales para controlar a la opinión pública en general y a la prensa en particular es, precisamente, un traidor. En último análisis, la agudización de la lucha de clases obligará a las burguesías de cualquier tipo a llegar a un arreglo entre ellas mismas; aprobarán entonces leyes especiales, toda clase de medidas restrictivas, y toda clase de censuras “democráticas” contra la clase obrera. Quien todavía no haya comprendido esto, debe salirse de las filas de la clase obrera.

“Pero hay momentos”, objetarán algunos “amigos” de la URSS, en que “la dictadura del proletariado se ve forzada a recurrir a medidas especiales, particularmente contra la prensa reaccionaria”.

“Esta objeción”, contestaremos, “proviene principalmente de identificar a un Estado obrero con un Estado burgués. Aunque México es un país semicolonial, también es un Estado burgués y de ninguna manera un Estado obrero. Sin embargo aun desde el punto de vista de los intereses de la dictadura del proletariado, proscribir a los periódicos burgueses o censurarlos no constituye en lo más mínimo un ‘programa’ o un ‘principio’ o un ideal establecido. Medidas de esta naturaleza sólo pueden ser un mal temporal e inevitable.”

Una vez en el poder, el proletariado puede verse forzado, por cierto tiempo, a tomar medidas especiales contra la burguesía, si ésta asume una actitud de abierta rebelión contra el Estado obrero. En ese caso, restringir la libertad de prensa va a la par con todas las otras medidas empleadas en sostener una guerra civil. Naturalmente, si usted se ve forzado a usar artillería y aviones contra el enemigo, no puede permitir que este mismo enemigo mantenga sus propios centros de información y propaganda dentro del campo armado del proletariado. Sin embargo, también en este ejemplo, si las medidas especiales se extienden hasta convertirse en un patrón permanente, llevarían en sí mismas el peligro de volverse incontrolables y de que la burocracia obrera logre un monopolio político que sería una de las fuentes de su degeneración.

Tenemos ante nosotros un ejemplo vivo de tal dinámica en la detestable supresión de la libertad de expresión y prensa que es ahora regla en la Unión Soviética. Esto no tiene nada que ver con los intereses de la dictadura del proletariado; al contrario, está destinado a proteger los intereses de la nueva casta gobernante de la oposición de los obreros y campesinos. Esta nueva burocracia bonapartista de Moscú es ahora imitada por el señor Lombardo Toledano y Cía., quienes equiparan sus carreras personales con los intereses del socialismo. Las verdaderas tareas del Estado obrero residen no en poner una mordaza policíaca sobre la opinión pública, sino más bien en liberar a ésta del yugo del capital. Esto sólo puede hacerse colocando los medios de producción, incluida la producción de la información pública, en las manos de toda la sociedad. Una vez que se ha dado este paso socialista fundamental, todas las corrientes de la opinión pública que no han tomado las armas contra la dictadura del proletariado deben tener la oportunidad de expresarse libremente. El deber del Estado obrero es hacer accesible a ellos, en proporción a su número, todos los medios técnicos que requieran, como prensas, papel y transporte. Una de las principales causas de la degeneración del aparato del Estado es la monopolización de la prensa por parte de la burocracia stalinista, que amenaza con reducir todas las conquistas de la Revolución de Octubre a la ruina total.

Si estuviésemos buscando ejemplos de la influencia fatal del Komintern 4 en el movimiento obrero de los distintos países, la actual campaña de Toledano aportaría uno de los más singulares. Toledano y sus compañeros de doctrina tratan esencialmente de introducir en el sistema democrático burgués medios y métodos que, en ciertas condiciones temporales, pueden ser inevitables bajo la dictadura del proletariado. Es más, ellos no están realmente tomando estos métodos de la dictadura del proletariado sino más bien de sus usurpadores bonapartistas 5 . En otras palabras, están infectando a la ya enferma burguesía democrática con el virus decadente de la burocracia stalinista.

La anémica democracia de México se enfrenta a una constante y mortal amenaza desde dos direcciones: primero por parte del imperialismo; segundo, de los agentes de la reacción dentro del país, que controlan las publicaciones de mayor circulación. Pero sólo los ciegos o los débiles mentales pueden pensar que como resultado de la prohibición de la prensa reaccionaria, los obreros y campesinos se librarán de la influencia de las ideas reaccionarias. En realidad, sólo la mayor libertad de expresión, de prensa y de reunión puede crear las condiciones favorables para el avance del movimiento revolucionario de la clase obrera.

Es esencial emprender una incansable lucha contra la prensa reaccionaria. Pero los obreros no pueden permitir que el puño represivo del Estado burgués sustituya la lucha que ellos libran por medio de sus propias organizaciones y de su propia prensa. Hoy, el Estado puede aparecer como bondadosamente dispuesto hacia las organizaciones obreras; mañana el gobierno puede caer y caerá inevitablemente en manos de los elementos más reaccionarios de la burguesía. En ese caso, cualquier legislación restrictiva que exista será lanzada contra los obreros. Sólo aventureros que no piensan más que en las necesidades del momento serían incapaces de tener en cuenta este peligro.

El modo más efectivo de combatir la prensa burguesa es extender la prensa de la clase obrera. Por supuesto, vulgares periódicos amarillos como El Popular 6 son incapaces de asumir esta tarea. Tales basuras no tienen lugar dentro de la prensa obrera, la prensa revolucionaria, ni incluso en una reputada prensa democrática. El Popular sirve a las ambiciones personales del señor Lombardo Toledano, quien a su vez sirve a la burocracia stalinista. Sus métodos –mentiras, calumnias, campañas de caza de brujas y falsificaciones– son también los métodos de Toledano. Su periódico no tiene ni programa ni ideas.

Obviamente, tal basura no podrá nunca tocar una sola cuerda sensible de la clase obrera o ganarle el proletariado a los periódicos de la burguesía. Así, llegamos a la conclusión inevitable de que la lucha contra la prensa burguesa empieza echando a los “líderes” degenerados de las organizaciones de la clase obrera, en particular librando a la prensa obrera del tutelaje de Lombardo Toledano y otros que buscan las posiciones burguesas. El proletariado mexicano debe tener una prensa honesta que exprese sus necesidades, defienda sus intereses, amplíe su horizonte y prepare el camino para la revolución socialista en México. Esto es lo que Clave 7 propone hacer. Así, empezamos por declarar una guerra implacable contra las viles pretensiones bonapartistas de Toledano. Y en este esfuerzo buscamos el apoyo de todos los obreros avanzados, marxistas y demócratas genuinos.

Fuente: Prensa Obrera

miércoles, 30 de mayo de 2007

Si los tiburones fueran personas

Aparte de este genial fragmento"si los tiburones fueran personas"de Bertold Brecht esta pagina muestra desde la calle la rebelión popular en Santa Cruz:todos los negociados K, la militarización de la provincia, la lucha docente y la mafia de todos los "amiguitos" del presidente, entre otras cosas.
Así que si quieren estar informados acerca de lo que realmente esta pasando en Santa Cruz y no lo que los medios K nos quieren vender les recomiendo la pagina Malditos Corruptos.

VIVA LA REBELIÓN POPULAR!!

«Si los tiburones fueran personas», preguntó al señor K. la hijita de su arrendadora, «¿se portarían mejor con los pececillos?» «Por supuesto», dijo él. «Si los tiburones fueran personas harían construir en el mar unas cajas enormes para los pececillos, con toda clase de alimentos en su interior, tanto vegetales como animales. Se encargarían de que las cajas tuvieran siempre agua fresca y adoptarían toda clase de medidas sanitarias. SÍ por ejemplo un pececillo se lastimara su aleta, le pondrían inmediatamente un vendaje de modo que el pececillo no se les muriera a los tiburones antes de tiempo. Para que los pececillos no se entristecieran, se celebrarían algunas veces grandes fiestas acuáticas, pues los peces alegres son mucho más sabrosos que los tristes. Por supuesto, en las grandes cajas habría también escuelas. Por ellas los pececillos aprenderían a nadar hacia las fauces de los tiburones. Necesitarían, por ejemplo, aprender geografía, de modo que pudiesen encontrar a los grandes tiburones que andan perezosamente tumbados en alguna parte. La asignatura principal sería, naturalmente, la educación moral del pececillo. Se les enseñaría que para un pececillo lo más grande y lo más bello es entregarse con alegría, y que todos deberían creer en los tiburones, sobre todo cuando éstos les dijeran que iban a proveer un bello futuro. A los pececillos se les haría creer que este futuro sólo estaría garantizado cuando aprendiesen a ser obedientes. Los pececillos deberían guardarse muy bien de toda inclinación vil, materialista, egoísta y marxista; y cuando alguno de ellos manifestase tales desviaciones, los otros deberían inmediatamente denunciar el hecho a los tiburones.
»...Si los tiburones fueran personas, también habría entre ellos un arte, claro está. Habría hermosos cuadros a todo color de las dentaduras del tiburón, y sus fauces serían representadas como lugares de recreo donde se podría jugar y dar volteretas. Los teatros del fondo del mar llevarían a escena obras que mostraran a heroicos pececillos nadando entusiásticamente en las fauces de los tiburones, y la música sería tan bella que a su son los pececillos se precipitarían fauces adentro, con la banda de música delante, llenos de ensueños y arrullados por los pensamientos más agradables. Tampoco faltaría religión. Ella enseñaría que la verdadera vida del pececillo comienza verdaderamente en el vientre de los tiburones. Y si los tiburones fueran personas, los pececillos dejarían de ser, como hasta ahora, iguales. Algunos obtendrían cargos y serían colocados encima de los otros. Se permitiría incluso que los mayores se comieran a los más pequeños. Eso sería delicioso para los tiburones, puesto que entonces tendrían más a menudo bocados más grandes y apetitosos que engullir. Y los pececillos más importantes, los que tuvieran cargos, se cuidarían de ordenar a los demás. Y así habría maestros, oficiales, ingenieros de construcción de cajas, etc. En pocas palabras, si los tiburones fueran personas, en el mar no habría más que cultura.»


BERTOLD BRECHT

viernes, 18 de mayo de 2007

La revolución no será televisada

Me pareció muy interesante este texto, como todo lo banal se va, desaparece cuando surge la realidad."Todo lo solido se desvanece en el aire" diría Marx.
Todo se vuelve tan efímero, tan estúpido, rodeados de mentiras, de falsedad, de materialismo sin sentido.... nada tiene sentido y ahí es cuando nos decimos "esto es lo verdadero, no la television, lo que nos venden, la idiotizacion no se mantendrá para siempre la gente se despierta.....como se despertó Santa Cruz".
Bueno, acá esta el poema que quería que lean:
La Revolución no será televisada

No vas a poder quedarte en la casa, hermano
No vas a poder conectarla
No vas a poder conseguirla por cable
No vas a poder relajarte en tu sofá favorito
Ni pararte por una cerveza durante comerciales
Porque la revolución no será televisada

La revolución no será televisada
La revolución no será patrocinada por Cisneros Enterprises
En cuatro partes sin interrupciones comerciales.
La revolución no presentará imagines de Teodoro Petkof
Manejando su famoso "Mercedes"
Ni presentará a Los Generalitos tragando insectos en su santuario
La revolución no será televisada

La revolución no será presentada a nosotros por la cadena de teatros
Brodway o en su shopping mall favorito
Los protagonistas no son Julia Roberts y Tom Cruise
O Napoleón y Orlando el rabioso
La revolución no te va a poner tus labios sensuales
La revolución no te garantiza buen físico en cámara
La revolución no te va a mostrar con cinco kilos menos
Porque la revolución no será televisada, hermano
La revolución no te mostrará haciendo un commercial con Andrés
Ni mostrara a las jineteras prediciendo al ganador a las 8.32
O reportar de todos los estados, alcaldías y municipios
La revolución no será televisada

No habrá imágenes de los alcaldes y sus esbirros disparándonos
Radio Rochela, Shapiro "the town liar" o Mingo ya no será relevante.
Y ya las mujeres no les importa quien carajo va a ser el protagonista de las
culebras de Venenovisión porque el pueblo va estar en la calle buscando un día
mas brillante
La revolución no será televisada

No habrá declaraciones golpistas a las 11.00 pm por globoterror
Ni la Colomina soplándose las narices.
Tampoco Joaquín Rivera se encargara del evento
La revolución no será televisada

La revolución no va regresar después de este mensaje comercial donde un
catire y una catira se lavan el pelo con un champú catire.
Y vas a encontrar un tigre en tu tanque, o un gigante "cocoraspao" limpiando
tu poceta.
La revolución no cae mejor con una "diet coke".
La revolución no eliminara los gérmenes que te causan mal aliento
La revolución te va a poner a ti de chofer

La revolución no será televisada, no será televisada, no será televisada,
La revolución no será diferida, hermanos
La revolución va a ser en vivo y en directo

Inspiración del original the Gil Scout Subject
Poema tomado de Aporrea

domingo, 6 de mayo de 2007

La semana tragica

La semana trágica

Por Osvaldo Bayer

La íntima alegría: no hay olvido para aquellos hechos donde se trató de apagar el Derecho a balazo limpio en vez de aplicar los argumentos de la razón. La Semana Trágica de enero del ’19. Otro aniversario más, sí, cuántos años. Cuántos muertos por lo justo. No vamos a discutir ahora si fueron mil o seiscientos los obreros muertos. Lo triste, lo trágico es que se tergiversó todo, se hizo valer como siempre o, como casi siempre, la historia oficial. No eran ni “perturbadores extranjeros” ni “rusos” ni “terroristas” como los medios oficiales y del poder trataron de disfrazar el crimen. Eran obreros que querían tener los derechos de la dignidad y de la vida: las sagradas ocho horas de trabajo. Los panaderos y los yeseros ya habían conseguido –por su lucha– las ocho horas en 1898, los metalúrgicos, en 1919, todavía trabajaban nueve horas por día. Por eso la huelga y por el lugar de trabajo para los despedidos. Dignidad y Justicia. La respuesta del poder fue bala y más bala. Con los uniformados de siempre. Esta vez ya con la ayuda de los muchachos del barrio Norte, las guardias blancas, la llamada después “Liga Patriótica Argentina”. Salieron a matar “anarquistas, rusos, judíos y enemigos de la Patria”. Las calles de Buenos Aires quedaron teñidas de sangre obrera.

Pero el mismo gobierno represor tuvo que reconocer la injusticia y días después se les dio a los obreros lo que pedían. ¿Por qué entonces tanta violencia desde el poder? ¿Por qué además de los muertos, los 1500 obreros presos? La firma del ministro del Interior en las cláusulas de la solución del conflicto deja en claro que la razón estaba del lado obrero. Eso sí, esa razón se había pagado con sangre de los explotados. Pero luego de la matanza pasó a ser un tema del cual no se habla. Cuando muchos años después tratamos de que los terrenos donde había comenzado el drama –los de los establecimientos Vasena, que habían sido demolidos– pasaran a llamarse “Parque Mártires de la Semana Trágica”, justamente el dirigente Augusto Vandor se opuso y propuso llamarla “Plaza Martín Fierro”. Nombre que hoy lleva. Claro, del pasado no se habla porque estaban involucrados Yrigoyen, los radicales, el ejército y personajes de la “guardia blanca” que luego pasaron a ser próceres: Manuel Carlés, el Perito Moreno, el cura Miguel D’Andrea e, infaltable, el estanciero Martínez de Hoz, hijo de aquel presidente de la Sociedad Rural que recibió de Roca 2.500.000 hectáreas de la tierra donde vivían antes los pampas y los ranqueles, bisabuelo del murciélago que luego fue ministro de Economía de la dictadura de la desaparición de personas. Toda una estirpe familiar heredera del autollamado “liberalismo positivista” del roquismo.

Bien, esta semana se recordó a los obreros mártires de las ocho horas de trabajo. Entre las organizaciones que propiciaron el acto estaban la Federación Libertaria Argentina, la FORA –la más antigua de las organizaciones obreras– y la Biblioteca José Ingenieros. El culto de la utopía a través de la dignidad.

Ver nota completa en El Ortiba